Carpe Diem
Hoy tengo ganas de escribir… o quizá sea que no tengo ganas de estudiar y me intento autoconvencer de que es más divertido esto (que lo es).
Tengo una filosofía que mucha gente comparte conmigo: Carpe Diem. Muchos la recordaréis por la película “El club de los poetas muertos”.
¿Cuándo fue la última vez que te tomaste una tarde libre o, sencillamente, fuiste capaz de estar quince minutos sin hacer nada, absolutamente nada? Vivimos en continuo estrés pensando en la de cosas que nos quedan por hacer, en las que hemos hecho y así lo único que conseguimos es que pasen los minutos, nuestra vida se vaya consumiendo y no valoremos el día a día, el minuto a minuto o el segundo a segundo…Hagamos un pequeño autoanálisis: Estoy convencida que el 90% de los que estáis leyendo esto, si os paráis a pensar en lo que habéis hecho hoy, os daréis cuenta que ha pasado un día entero de vuestro vida (estoy suponiendo que lo leéis de noche) y el 70% del mismo no lo habéis aprovechado como es debido…(tengamos en cuenta que el 30%, lo cual supone casi 8 horas, habéis estado durmiendo)
Aquí os dejo una reflexión que a mi me gusta mucho:Imagínate que existe un banco, que cada mañana abona en tu cuenta la cantidad de 86.400 €. Ese extraño banco, al mismo tiempo, no arrastra tu saldo de un día para otro. Cada noche borra de tu cuenta el saldo que no has gastado. ¿Qué harías? Imagino que retirar todos los días la cantidad que no has gastado, ¿no?
Pues bien: cada uno de nosotros tenemos ese banco; su nombre es tiempo. Cada mañana, este banco abona en tu cuenta personal 86.400 segundos. Cada noche ese banco borra de tu cuenta y da como perdida cualquier cantidad de ese saldo que no hayas invertido en algo provechoso. Ese banco no arrastra saldos de un día a otro; no permite sobregiros. Cada día te abre una nueva cuenta. Cada noche elimina los saldos del día. Si no usas tu saldo durante el día, tú eres el que pierdes.
No puedes dar marcha atrás. No existen cargos a cuenta del ingreso de mañana: debes vivir el presente con el saldo de hoy. Por tanto, mi consejo es que debes invertir de tal manera, que consigas lo mejor en salud, felicidad y éxito. El reloj sigue su marcha; consigue lo máximo en el día.
Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que alumbro a un bebé prematuro.
Para entender el valor de una semana, pregúntale al editor de un semanario.
Para entender el valor de una hora, pregúntale a los amantes que esperan para encontrarse.
Para entender el valor de un minuto, pregúntale al viajero que perdió el tren...
Para entender el valor de un segundo, pregúntale a una persona que estuvo a punto de tener un accidente.
Para entender el valor de una milésima de segundo, pregúntale al deportista que ganó una medalla de plata en las olimpiadas.

Meneame
del.icio.us